lunes, 17 de marzo de 2008

Un motín con toma de rehenes en Córdoba


En Córdoba, después de más de 10 horas, concluyó el motín en una prisión del barrio San Martín, tras un fallido intento de fuga. Dos guardias, quienes fueron tomados como rehenes por los reclusos, tienen heridas leves.
Ayer, al cabo de 11 horas de amotinamiento en el penal del barrio San Martín de la capital de Córdoba, los cinco reclusos que habían iniciado el incidente tras un fallido intento de fuga se entregaron y liberaron a dos guardias que habían tomado como rehenes. El fiscal de instrucción, Marcelo Hidalgo confirmó, que pasadas las 23:00 hs, se acordó con los internos el traslado hacia una unidad de Gendarmería Nacional de Jesús María, hasta tanto se defina el traslado a otra provincia, tal como habían solicitado los internos rebeldes. A su vez, el fiscal Hidalgo afirmó que los presos liberaron a los empleados penitenciarios que fueron tomados de rehenes en un principio, quienes se encontraban con lesiones leves y fueron derivados al Policlínico Policial para su atención.
En el fallido intento de fuga, previo al motín, otro preso resultó herido de bala, mientras fuentes penitenciarias y judiciales confirmaron que los incidentes comenzaron cerca de las 12:30, cuando el preso, Gabriel Nieva (48), fue sorprendidoo intentando sortear el muro carcelario. A pesar de ser advertido por un policía, Nieva saltó hacia la calle y fue herido de bala en la pierna por el efectivo de seguridad, que fue apresado por esa acción.
Ricardo Lencina, director de la cárcel, informó a la prensa que la revuelta estaba centralizada en un pabellón del sector del fondo de la cárcel y que los presos estaban provistos de "armas de fuego y dos empleados de rehenes". "Habían organizado una fuga y como no se concretó comenzaron el amotinamiento", manifestó Lencina, quien además detalló que el escape contaba con el apoyo externo de personas que se movilizaban en un automóvil, quienes al advertir que fueron descubiertos iniciaron la huida, chocaron con el auto y escaparon a pie.
Los dos agentes que fueron tomados como rehenes son empleados que "se desempeñan como celadores", explicó Lencina.
Como resultado del incidente carcelario el cocinero de la penitenciaria, Marcos Velásquez (32) debió ser internado en el Policlínico Policial con heridas en la cabeza, ya que, según sus familiares, fue atacado a golpes por los amotinados aunque logró escapar.
El antecedente de dicha unidad penitenciaria registra un antecedente trágico cuando el 10 de febrero de 2005 se desencadenó un amotinamiento que terminó con ocho muertos y más de 70 heridos.
Fuente: DyN

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